Feeds:
Entradas
Comentarios

Una visita inesperada

Ya desde la primavera temprana, en cuanto cae el sol, es posible escuchar el canto del autillo (Otus scops).

Se trata de una pequeña rapaz nocturna del tamaño de un mochuelo, migradora (se va en invierno al África subsahariana), que resulta mucho más fácil de escuchar que de ver.  Incluso en muchas ciudades es posible deleitarse con el canto de esta ave, al parecer les basta con que haya algunos parques y superficies arboladas para hacer de las ciudades su hogar.

Concretamente esta primavera hemos tenido la oportunidad de escuchar autillos todas las noches. Y lo cierto es que su canto tiene un gran atractivo; su monotonía y repetitividad resultan evocadores, un ritmo casi hipnótico que llega hasta lo más profundo. Uno no se cansa de escucharlo.

Y estaba ya resignado a que fuera su voz lo único que yo conociera de los autillos cuando el otro día, antes de acostarnos… empezamos a oír cantar un autillo tan cerca que parecía que se nos había metido en casa.

Sin perder tiempo, salimos con una linterna para tratar de echarle al menos una ojeada, convencidos de que en cuanto abriéramos la puerta se iba a hacer el silencio, y que nuestro visitante se alejaría discretamente sin darnos la oportunidad de verlo.

Pero no, por lo visto este autillo había decidido que esa noche le tocaba ofrecer una performance en nuestro jardín, y que le daba lo mismo lo que hiciéramos los demás. Efectivamente, conseguimos encontrarle entre el follaje del litonero a la puerta de casa, y el siguió canta que te canta. Me falto tiempo entonces para volver a casa, montar el flash y un tele en la cámara, e intentar fotografiarlo.

Esta es la mejor foto que conseguí:

Autillo (Otus scops)

Click para tamaño completo

Viendo la foto, y con retrospectiva, me hubiera gustado poder fotografiarle de cuerpo completo, y con las ‘orejas’ desplegadas.

Sin embargo, dado que era noche cerrada y que nuestro autillo cantaba desde lo más profundo del follaje (con lo que conseguir enfocar adecuadamente resultó complicado), estoy satisfecho con el resultado. Además de que, !nunca había visto antes en persona a este simpático estrigiforme!

Pájaros y colores.

Un abejaruco, lleno de colores, y una tórtola común (que no turca), entre el amplio abanico de nuevos vecinos.

Abejaruco (Merops apiaster)

Click para tamaño completo

Tórtola común (Streptopelia turtur)

Click para tamaño completo

La mer

Un día de verano cualquiera en Ibiza.

El uso de un filtro polarizador ayudó a acentuar los colores del cielo.

La mer

Click para tamaño completo

Backyard

Backyard

Click para tamaño completo

Lirios

En los últimos días estamos disfrutando de una primavera muy agradable en la que momentos de sol, luz y calor se alternan con otros de brisa fresca y nubes.

Está llegando al parecer adelantada respecto a otros años, al menos 15 días.

Adelantada o no, hemos ido viendo como distintos sonidos y colores regresaban al campo, gracias a las abubillas, cucos, alimoches, alcaudones, aliagas… Y hemos seguido disfrutando de otros que ya estaban con nosotros pero, animados por el buen tiempo, han intensificado su presencia (verdecillos,   herrerillos…).

Entre los recién llegados, comenzaron a florecer los lirios. Quizá la flor que más representativa me está pareciendo conforme la primavera se instala en estos lares.

Sin grandes derroches, uno se la encuentra en los campos, en los jardines, en los parques, en todos los puebletes tanto en la hoya como en la sierra. Encuentro fascinante la gama de amarillos, azules y violetas, destacando sobre el verde intenso de las alargadas hojas.

Lirio

Lirio

Esta foto fue tomada de forma casual en cuanto me topé con el primer lirio abierto.

La luz es demasiado dura puesto que el sol estaba ya muy alto, y el uso de un flash de relleno para suavizar los contrastes y las sombras hubiera mejorado posiblemente el resultado, así como contar con la ayuda de un trípode.

Con todo, me ha acabado gustando la foto, que se ha beneficiado de un mínimo tratamiento digital para recuperar luz y color tanto en las zonas sombreadas como en las sobreexpuestas, y para saturar un tanto los colores.

Afortunadamente la foto fue tomada en formato RAW, lo cual da un cierto margen para la mejora de las fotos cuando han sido hechas en condiciones que distan de ser las óptimas.

Laguna de Sariñena

Hay una pequeña -aunque muy interesante- área protegida que incluye la Laguna de Sariñena (Huesca) y sus inmediatos alrededores.

Originalmente una laguna endorréica, ha acabado siendo una laguna que se alimenta de los excedentes de las aguas de riego de esta zona de los Monegros. A lo largo de su historia reciente ha atravesado diversas fases de regulación hidráulica para evitar que se inundaran las áreas de cultivo adyacentes (en momentos de excesivo aporte de agua, desagua al río Flumen), y al mismo tiempo huir de una solución que implicara su desecado -gracias, en parte al menos, a la presión popular local-.

Con tiempo y esfuerzo, esta zona se ha consolidado como refugio de fauna silvestre y zepa (zona especial de protección de aves); al lector interesado en los detalles le recomiendo una visita al Centro de Interpretación de la laguna donde podrá encontrar abundante información y quizá una interesante charla  con Ramiro Muñoz, una de las personas responsables de la puesta en marcha y mantenimiento de esta zona.

Hay 3 especies de aves a destacar por su rareza que podemos encontrar en la laguna: el Avetoro Común, el Calamón y el Bigotudo.  Yo tuve un 33% de suerte solamente, y pude ver varios bigotudos (aunque tan fugazmente que me quedé con las ganas de fotografiarlos). Las otras dos, para más adelante.

Un par de fotos tomadas en la laguna:

 

Zampullín Chico (Tachybaptus ruficollis)

Zampullín Chico (Tachybaptus ruficollis)

Ruiseñor Bastardo (Cettia Cetti)

Ruiseñor Bastardo (Cettia Cetti)

Estas y otras fotos adicionales en: http://www.pbase.com/jaimoten/sarinenaapr11

Badina

El pasado fin de semana estuvimos comiendo en un lugar de lo más agradable, tranquilo y Feng Shui. Aunque la previsión del tiempo no era la que nos hubiera gustado, al final nos animamos y disfrutamos de una comida fantástica en un entorno idílico,  a orilla de una badina, que por supuesto me dediqué a fotografiar.

Para conseguir el efecto sedoso del agua, configuré la exposición de tal manera que la velocidad de obturación fuera lo más lenta posible, utilizando lo que tenía a mano.

Y lo que tenía a mano era un filtro polarizador circular. Aunque el cometido de un filtro polarizador no es disminuir la luz que llega al sensor, si provoca este efecto hasta cierto punto, lo que me ayudó a disminuir la velocidad de obturación.

La herramienta adecuada hubiera sido un filtro de densidad neutra (para restar hasta 4 pasos de diafragma de luz, calculo), pero… no lo tengo. Así que opté por cerrar el diafragma del todo (hasta f/22 que permite la lente utilizada), configurar el valor de ISO más bajo, y así disparar la foto con la velocidad de obturación más lenta posible (0.6 segundos).

Y, por supuesto, utilicé un buen trípode, disparo con el espejo levantado (MLU o Mirror Lock Up) -para minimizar la vibración debida al mirror slap-, y un disparador remoto.

Este es el resultado:

 

Badina
Click para tamaño completo

Me quedo con las ganas de probar, para la próxima vez, un filtro de densidad neutra y conseguir una exposición un poco mas larga con una abertura de diafragma más razonable (a f/22 pueden estar ocurriendo fenómenos de difracción que le restarían nitidez a la fotografía obtenida).